La teoría Bowen incorpora las investigaciones del psicólogo Walter Toman como una base para su concepto de posición entre hermanos. Bowen observó el impacto de la posición entre hermanos en el desarrollo y el comportamiento en sus investigaciones de la familia. Sin embargo, pensó que el trabajo de Toman estaba tan completo y tan de acuerdo con sus ideas, que lo incorporó a su teoría.

La idea básica es que las personas que crecen con la misma posición entre hermanos tienen, de manera predecible, características importantes en común. Por ejemplo, los hijos mayores tienden a gravitar a posiciones de liderazgo y los hijos menores a menudo prefieren ser los seguidores. Las características de una posición no son “mejores” que las de otra posición, pero son complementarias. Por ejemplo, un jefe que es un hijo mayor podría trabajar excepcionalmente bien con un primer asistente que es un hijo menor. A los hijos menores les podrá gustar estar al mando, pero su estilo de liderazgo típicamente difiere del estilo de un hijo mayor.

Las investigaciones de Toman mostraron que la posición entre hermanos de los cónyuges afecta la probabilidad de que se divorcien. Por ejemplo, si un hermano mayor de una hermana menor se casa con una hermana menor de un hermano mayor, existe menos posibilidad de divorcio que si un hermano mayor de un hermano se casa con una hermana mayor de una hermana. El número u orden de hermano se complementan en el primer caso y cada cónyuge está acostumbrado a vivir con alguien del sexo opuesto. Sin embargo, en el segundo caso, las posiciones en el orden no se complementan y ninguno de los cónyuges creció con un miembro del sexo opuesto. Un hermano mayor de un hermano y una hermana mayor de una hermana están predispuestos a pelearse por estar al mando; los hijos menores están predispuestos a pelearse por quién se puede apoyar en quién.

Las personas que tienen la misma posición entre hermanos, claro está, exhiben diferencias marcadas en su funcionamiento. El concepto de diferenciación puede explicar algunas de las diferencias. Por ejemplo, en lugar de estar cómodo con la responsabilidad y el liderazgo, un hijo mayor en el que se enfocaron con mucha ansiedad puede crecer a ser marcadamente indeciso y altamente reactivo a las expectativas. Consecuentemente, su hermano menor puede convertirse en el “mayor funcional”, llenando un vacío en el sistema familiar. Él es el hijo menor cronológicamente, pero desarrolla más características de un hijo mayor que su hermano mayor. Un hijo menor en el que se enfocaron con mucha ansiedad puede llegar a convertirse en una persona increíblemente inútil y exigente. En contraste, dos hijos menores maduros pueden cooperar con efectividad extrema en un matrimonio y estar a muy bajo riesgo de divorcio.

Los hijos de en medio exhiben las características funcionales de dos números de hermano. Por ejemplo, si una niña tiene un hermano mayor y una hermana menor, ella normalmente tiene algunas de las características tanto de una hermana menor de un hermano y de una hermana mayor de una hermana. La posición entre hermanos de los padres de una persona también es de importante consideración. Un hijo mayor cuyos padres ambos son los menores de su familia se topa con un conjunto diferente de expectativas paternales que un hijo mayor cuyos padres son ambos los mayores.

Ejemplo

El conocimiento de la posición entre hermanos de tanto Miguel como Marta como el de sus padres nos ayuda a entender aún más la manera en que se dieron las cosas en sus vidas. Marta es la menor de tres niñas y fue la hija en la que se enfocaron más intensamente en su familia. Más aún, la madre de Marta es la mayor de cuatro hermanos y fue criada en una familia con una madre que era una minusválida crónica. La madre de Marta no era una hija mayor muy bien diferenciada. Su energía de vida estaba enfocada en cuidar y en dirigir a los demás al grado de que ella involuntariamente socavaba el funcionamiento de su hija menor. Marta representó el lado opuesto del problema al convertirse en una persona indecisa, desvalida, y propensa a culparse a ella misma. El padre de Marta era el hermano menor en una familia de cinco niños.

Análisis: Marta, debido al enfoque de su madre en ella, tiene los atributos moderadamente exagerados de una hija menor. Más aún, el hecho de que su padre sea un hijo menor y que su madre sea la mayor propició que el funcionamiento de su madre pusiera el ejemplo en la familia. En otras palabras, su madre era más rápida para actuar de cara a los problemas que su padre.

Miguel es un hijo único que, al igual que la madre de Marta, se creó en una familia con una madre que tenía muchos problemas. El padre de Miguel es el hijo menor de una hermana y su madre es la hermana mayor de un hermano. La madre de Miguel fue la hija en la cual se enfocaron más cuando ella crecía, un enfoque que tomó forma de altas expectativas de desempeño aunados a una ansiedad de familia considerable acerca de la habilidad de ella para satisfacer esas expectativas. En gran medida, el padre de Miguel dependía mucho de su esposa para afirmación y dirección, incluso cuando ella estaba deprimida y abrumada. Como hijo único, el patrón de funcionamiento del triángulo con sus padres fue la influencia principal en el desarrollo de Miguel. Su programación emocional en ése triángulo lo hizo encajar perfectamente con Marta.

Análisis: La posición de hijo único de Miguel lo hace un líder algo reacio en su familia nuclear. Él quiere que Marta funcione mejor y que acepte más responsabilidad. Él es infeliz al sentir la presión él mismo. A pesar de estar en la posición de superior en el matrimonio, él depende tanto de Marta como su padre dependía de su esposa.